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RECURSOS

Cristo, la Cabeza de la Iglesia – Colosenses 1:18

Actualizado: 11 ene

1:18: y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;

2:19: y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.


La Escritura afirma claramente que la Iglesia tiene una sola cabeza que es Cristo, y lo hace con dos connotaciones.


Primera: Cristo es la autoridad de la Iglesia (Col 1:15-20).

En estos versículos se presenta a Cristo no solo como la autoridad de la Iglesia, pero también como dueño de todo el universo (vv. 15-17). En los versículos 18-20, la supremacía de Cristo es mencionada respecto a la salvación y Su señorío sobre la Iglesia (vv. 18-20)

Esto significa que Él debe tener el primer lugar en absolutamente todo. Estos versículos nos dicen que la iglesia no existe para satisfacer las necesidades de sus miembros o para asegurar sus supervivencias. La iglesia existe para cumplir con los propósitos redentores de Cristo: su cabeza. El centro es Cristo, no la iglesia (Ef 1:20-22).

Esto implica que debe ser en la iglesia donde más se debe mostrar la autoridad de Cristo y el sometimiento de los miembros (Ef 5:23-24). Demanda obediencia en la iglesia en general y en el creyente de manera individual (Lc 6:46). La meta del ministerio debería ser la de formar una iglesia obediente.


Segunda: Como cabeza, Cristo le da vida a la Iglesia (Col 2:18-19).

Igual a un cuerpo vivo, la cabeza no sólo lo dirige y gobierna, sino que también da vida y fuerza.


Cuando la iglesia deja de agarrarse a Cristo como su cabeza, se vuelve orgullosa y coloca su confianza en prácticas que no son bíblicas (v. 19). El crecimiento de la iglesia depende de un estrecho vínculo con Cristo.


Así, como hay una conexión orgánica entre la cabeza y el cuerpo físico, hay una conexión orgánica entre Cristo y la iglesia, cuya fuente de vida es Él (Ef 4:14-16).

Esto también nos enseña que cada parte del cuerpo funciona apropiadamente mientras esté bajo el control de la cabeza. Si un miembro se escapa de este control y comienza a actuar de forma independiente, las consecuencias pueden ser desastrosas. El objetivo de la iglesia es que crezca para ser como Cristo y el medio para producir ese crecimiento también es Cristo y Su Palabra (Ef 4:15).


El crecimiento de la iglesia no es el resultado de métodos ingeniosos o de estrategias de mercadeo, sino de la obra de Jesús como cabeza en cada miembro, para que use sus dones espirituales en contacto cercano con otros creyentes. De este modo se hace crecer todo el cuerpo.


¿Cómo ejerce Cristo como cabeza? La manera en que Él ejerce Su autoridad y produce vida en la iglesia es por medio de Su Palabra. Es la Palabra del Rey la que tiene validez en la iglesia. Son las órdenes de la cabeza las que le dan vida y movimiento al cuerpo.


Cristo es la cabeza y no los pastores. Cristo ejerce Su dominio a través de hombres que predican fielmente la Palabra de Dios. Por ello, la Escritura enfatiza en que el deber fundamental de los pastores es predicar y enseñar la Escritura (1 Ti 4:6-16). Es solo la Palabra de Cristo la que tiene autoridad en la iglesia y la que le da vida (2 Ti 3:16 - 4:2).


Las iglesias dinámicas y que crecen según la voluntad de Dios están dirigidas por pastores que enseñan la verdad bíblica y motivan a los creyentes a aplicarla. Cristo ejerce como cabeza si Su Palabra es predicada y obedecida por los miembros de la iglesia.


Versículos relacionados con el tema:

Col 2:19, Ef 1:20-21, 5:23-24, 1 Ts 5:12-22, Ef 4:14-16, Mt 16:18, 1 P 5:1-3, 1 Ti 4:6-16,

2 Ti 3:16-4:2

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