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RECURSOS

¿Quién puede dirigir la Iglesia de Cristo? (1ra parte) - Tito 1:5-9

5 Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé;

6 el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía.

7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,

8 sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo,

9 retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.



Un pastor tiene que cumplir con ciertos requisitos. Estos requisitos no se los inventó la Iglesia.

Estos requisitos fueron puestos por el mismo “jefe y dueño” de la organización, o sea Dios. En Tito 1:5-9 podemos ver qué se espera de los líderes de la iglesia de Cristo. El primer requisito es que quienes deben dirigir deben ser un grupo de hombres, y no solo una persona.


Tito fue dejado en Creta por Pablo para completar algo que no se había terminado. Lo que faltaba por organizar era el establecimiento de ancianos en las diferentes iglesias de todo el territorio.


Tito podía establecer ancianos porque era un designado apostólico de Pablo. Cuando el cristianismo comenzó, Dios designó a los apóstoles para sentar las bases de lo que sería la Iglesia. Los apóstoles, como Pablo, fueron inspirados por Dios para determinar como Dios quería que fuera su Iglesia (Ef 2:19-22).


El versículo 5b que dice “establecieses ancianos en cada ciudad” confirma esto. Tito debía establecer un grupo de ancianos (plural), en cada ciudad (singular); porque en esa época solo había una iglesia por ciudad.

Esto nos muestra las dos características bíblicas muy claras de cómo una iglesia debe ser organizada: 1) una iglesia debe ser liderada por múltiples ancianos, y

2) cada iglesia es independiente. No hay tal en el Nuevo Testamento como una estructura monárquica, episcopal o un presbiteriana que esté sobre las iglesias locales.


Desde que el evangelio comenzó a expandirse por todo el mundo y las iglesias se iban estableciendo, también se iban designando un grupo de líderes que dirigieran esas iglesias (Hch 14:23). Otro versículo que nos muestra que había múltiples ancianos en la iglesia es Hebreos 13:17. Con la expansión del evangelio y las iglesias por todo el mundo se designó también un grupo de líderes que cada congregación debía tener.


La estructura de gobierno de ancianos es una forma colectiva de liderazgo en la que cada anciano comparte una misma posición, autoridad y responsabilidad en el oficio. Hay tres beneficios prácticos de tener un liderazgo múltiple de ancianos:


1) Se equilibran las debilidades.

En una estructura de liderazgo compartido, los distintos miembros se complementan uno al otro y equilibran sus debilidades. Los pastores tienen debilidades y deficiencias que les pueden causar a ellos mismos y a la congregación daños considerables. Sin embargo, cuando la iglesia tiene una estructura múltiple de ancianos, la fuerza de un pastor es una importante contribución a la iglesia y sus debilidades son cubiertas por las fuerzas de otros.


2) Se aligera la carga de trabajo.

Las responsabilidades espirituales y los problemas de pastorear una congregación pueden hacer que un único pastor desfallezca. El liderazgo plural de ancianos permite a cada pastor servir de acuerdo con sus dones personales en vez de verse forzado a hacer todo y luego ser criticado por no tener todos los dones.


3) Se dan cuentas unos a los otros.

Sólo cuando hay verdadera responsabilidad entre iguales en el liderazgo se puede romper el horrible abuso de autoridad pastoral que domina a muchas iglesias. Nunca fue la voluntad de nuestro Señor que las iglesias locales fueran controladas por un solo individuo. Ese concepto es ajeno a las Escrituras. Se necesitan compañeros en el ministerio ante quienes se deben rendir cuentas. Cuando una persona está sola, usualmente hace lo que quiere, pero no lo que debería hacer.


Lo más importante del liderazgo bíblico de múltiples ancianos es que protege y promueve la preeminencia y la posición de Cristo sobre la iglesia local. Él es la Cabeza, el Señor y el Pastor de Su Iglesia. Nadie puede tomar la posición de Cristo, y por ello el gobierno múltiple de ancianos es lo que nuestro Señor quiere para Su Iglesia.


Versículos relacionados con el tema:

1 Ti 3:1-7, Tit 1:10, 3:12, Ef 2:19-22, Hch 14:23, He 13:17, Ec 4:9-12, 1 P 5:12-13

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